La Leyenda de la Estrella de Belén

estrella-belen

Imagen tomada de Actualidad RT

Todavía existen muchas personas que creen que una estrella (“de Belén”) se estuvo moviendo en el cielo, para guiar a unos “reyes” o “magos” para que puedan encontrar al recién nacido Jesús. Pero todo indica que la “Estrella de Belén” no era una estrella, sino una conjunción de planetas, y los magos, probablemente no no eran magos ni reyes, sino sabios conocedores de la astrónomía y astrología persa.

Los sitios de noticias más importantes del mundo (RT, Daily Mail, entre otros) dieron a conocer en estos días que un prestigioso astrofísico estadounidense niega la existencia de la Estrella de Belén, y lo explica por medio de la conjunción de Júpiter y Saturno. Según dichos medios,  Grant Mathews, profesor de astrofísica y cosmología teórica en el Departamento de Física de la Universidad de Notre Dame en Indiana.

Sin embargo, cabe aclarar que dicha conjunción no es ningún descubrimiento de éste astrofísico, ni mucho menos se trata de un descubrmiento contemporáneo, puesto que dicha información ya fue publicada en el año 1955 a través de El Libro de Urantia (The Urantia Book), el cual tengo la suerte de tenerlo a mano y leerlo seguido, pero para los que quieran indagar en sus muchísimas páginas de sabiduría, lo pueden hacer vía online. Así vemos que en el Documento 122 podemos encontrar el siguiente párrafo:

Ninguna estrella guió a estos hombres sabios a Belén. La hermosa leyenda de la estrella de Belén se originó de esta manera: Jesús nació al mediodía del 21 de agosto del año 7 a. de J.C. El 29 de mayo del año 7 a. de J.C. hubo una extraordinaria conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. Y es un hecho astronómico notable el que conjunciones similares ocurrieran el 29 de septiembre y el 5 de diciembre del mismo año. Sobre la base de estos acontecimientos extraordinarios, pero totalmente naturales, los creyentes bien intencionados de las generaciones sucesivas construyeron la atractiva leyenda de la estrella de Belén y de los Reyes Magos adoradores conducidos por la estrella al pesebre para contemplar y adorar al recién nacido. La mente oriental y del cercano Oriente se deleita en las fábulas, e inventa constantemente bellos mitos sobre la vida de sus dirigentes religiosos y de sus héroes políticos. En la ausencia de la imprenta, cuando la mayor parte del conocimiento humano se trasmitía oralmente de una generación a la otra, era muy fácil que los mitos se tornaran tradiciones y que las tradiciones finalmente se aceptaran como hechos.

De la misma manera, podemos encontrar también muchos libros que mencionan dicha conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, lo que demuestra que dicha información tampoco es de éste siglo, y ni siquiera del siglo pasado, sino de mucho tiempo antes, como mínimo de la época d de los modernos cálculos astronómicos, como lo afirma Leonardo Boff, tomando sus fuentes en Krol y Trilling.

Desde los tiempos de J. Kepler, los cálculos astronómicos han demostrado que en el año 7 A.C. tuvo lugar realmente una gran conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis. Este fenómeno no debió de pasar inadvertido, ya que en aquella época estaba muy de boga la creencia en las estrellas. Para la astronomía helenista, Júpiter era el rey soberano del univeso. Saturno era el astro de los judíos. La constelación de de Piscis guardaba relación con el fin del mundo. Al producirse la conjunción de estos astros, los sabios de Oriente, magos que descifraban el curso de las estrellas, hicieron lógicamente la siguiente interpretación: En el país de los judíos (Saturno) había nacido un rey soberano (Júpiter) del fin de los tiempos (Piscis). [Fuente: W. Trilling, Jesús y los problemas de su historicidad, tomado de G. Krol, Auf den Spuren Jesu / mencionado a su vez en el libro Jesucristo el Liberador: ensayo de cristología crítica para nuestro tiempo, de Leonardo Boff].

Es cierto que la primera explicación de que la estrella de Belén fue dada por el astrónomo alemán Johannes Kepler en 1614, al determinar que en el año 7 A.C. existieron muchas conjunciones entre dichos planeta (algo muy inusual), pero en realidad, parece ser que los astrónomos persas eran muchos más precisos que Kepler y toda la astronomía moderna, puesto que al parecer podían “interpretar a las estrellas” como si estuvieran leyendo un libro.

Las raíces de dicha información en las mismas profecías sobre el nacimiento de Jesús, por lo que de esa manera sería mucho más entendible la escritura bíblica al respecto, cuando mencionan que éstos supuestos “reyes” o “magos” (de ahí que a los niños les enseñaran que eran “reyes magos”), eran en realidad sabios que estudiaban a las estrellas (algo así como medio astrónomos y medio astrólogos, mezclando un poco de lo uno y de lo otro), y así fue como terminaron llegando a Jerusalén (primero) para luego ser reenviados a Belén (después), donde finalmente ofrecieron sus obsequios a la familia del recién nacido, según las narraciones de la Biblia.

Cabe recordar que cuando estos sabios del Oriente (presuntamente eran unos reyes astrónomos persas conocedores de la astrología al detalle, y al parecer con mucho poder o dinero), llegaron a Jerusalén, le preguntaron al mismísimo rey Herodes, quien al no saber del asunto, le preguntó a sus sacerdotes, y éstos dijeron que posiblemente eso ocurriría en Belén, de acuerdo a una profecía.

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta […] [Mateo 2:1-15 según Reina-Valera 1960 (RVR1960)].

Me gustaría creer en la interpretación de que en el “país de los judíos” nacería un “rey soberano” que gobernaría hasta el “fin de los tiempos”. Sin embargo, para los persas (actualmente correspondería a la región donde está Irán), la interpretación sobre Júpiter y Saturno no era claramente señal de que un judío gobernaría al mundo hasta el final de los tiempos, sino que le daban otra interpretación: Para los Persas, Júpiter era un planeta bueno y Saturno era considerado el malvado, por lo que ellos querían comprobar de que se había cumplido sus predicciones, según sus interpretaciones astrológicas. De ahí en adelante, existiría una lucha del Bien y del Mal, originada en ese país, hasta el final de los Tiempos.

Así que, según toda ésta información, ya pueden dormir tranquilos sabiendo que Jesús no nació un 25 de diciembre como les hicieron creer desde que eran niños, puesto que esa fecha fue adjudicada mucho tiempo después, en honor al Dios Sol que se adoraba en Roma; y es más, ni siquiera nació en el “Año Cero”, sino unos cinco y siete años antes, cuando se produjo la mencionada Conjunción de Saturno y Júpiter en la constelación de Piscis.

La historia de la “estrella” es muy interesante, puesto que también existen fuentes asiáticas, que mencionan “algo” en el cielo. En China y Corea, dicen ver algo en el cielo, y que probablemente sea un cometa, aunque el avistamiento que mencionan dura demasiados días.

El problema para los cristianos fanatizados en aceptar todo ésto, es que aquí se demuestra -una vez más- que la Biblia se entremezcla con la astrología, algo que la mayor parte de los cristianos ortodoxos quieren negar. La astrología era un conocimiento que se convirtió en “satánico” de acuerdo a las interpretaciones de muchos fanáticos cristianos, pero que sin embargo no tiene nada que ver, puesto que como se ve en la actitud de esos “reyes magos”, ellos utilizaron sus conocimientos “milenarios” para llegar y adorar al elegido.

Si quieren ver más información, pueden consultar los siguientes links externos:

Y otras muchísimas más fuentes, por lo que les invito a investigar y ampliar sobre el tema.

Anuncios


Categorías:Notas, Notas de opiniones, Notas de Revista

Etiquetas:, , , , , , ,

Yo opino...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: