
El jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio fue nombrado nuevo Papa, siendo así el primer papa latinoamericano en llegar al máximo cargo. Sin embargo, los italianos no lo verán como a un extraño, puesto que para ellos, él es italiano.
El derecho de ciudadanía se divide en dos conceptos alrededor de todo el mundo, el ius solis y el ius sanguinis. El primero (ius solis) se traduce como el derecho del suelo, es decir, que una persona es ciudadana, por el solo hecho de haber nacido en determinado lugar. Una persona que nace en México es mexicana, y lo mismo pasa en muchísimos lugares del mundo.
Pero, los europeos tienen otro régimen legal que aplican en su Derecho, el ius sanguinis, lo que se traduce como el derecho de sangre. El ius sanguinis es el derecho que tienen los descendientes directos de los que tienen la ciudadanía de su país. En éste caso, el nuevo papa José Mario Bergoglio, es argentino e italiano. Es argentino, por haber nacido en Argentina, pero es italiano, por haber nacido de padres italianos, lo cual le da el derecho de sangre (ius sanguinis) automáticamente.
La ciudadanía italiana es otorgada, sín límite de generaciones, a los descendientes de los Italianos emigrados a través del Ius Sanguinis (Derecho de Sangre), aunque no admite saltos generacionales. La cantidad de posibles ciudadanos italianos, de acuerdo a este criterio, duplica en número a la actual población de la península itálica.
Se determina por filiación y solo por excepción de otras motivaciones, por ejemplo: La mujer Italiana o hija de un hombre Italiano, solo transmite la Nacionalidad a sus hijos nacidos después del 01/01/1948. Otro ejemplo: Si un Ciudadano Italiano adquirió otra Nacionalidad antes del 16/08/1992 y posterior a la fecha de naturalización tiene un hijo(a) ese descendiente, entonces NO ES ITALIANO, puesto que al momento de nacer su padre había perdido su Nacionalidad. En caso contrario, si el Ciudadano Italiano tiene un hijo(a) y posterior al nacimiento se naturaliza y todo eso ocurre dentro del periodo hasta 16/08/1992 el hijo es Italiano, pero su padre al tomar otra nacionalidad no. [Fuente Ciudadanía italiana]
Por tal motivo, el nuevo Papa, es igualmente argentino e italiano, lo que también queda reflejado en su predilección santoral (el nombre que eligió el nombre de Francisco I, en honor al santo italiano San Francisco de Asís, “Francesco d’Assisi“). No es malo que el papa tenga doble ciudadanía, sino solo demuestra que la curia italiana (mayoría de cardenales electores) no arriesgó demasiado a la hora de elegir a un papa latinoamericano. Bienvenido Papa Francesco.
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Etiquetas: Jorge Mario Bergoglio, Papa Francisco I, San Francisco de Asís
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