La Iglesia “Eiffel” queda en Santa Rosalía, B.C.S.

Todo el mundo conoce la famosa Torre Eiffel (al menos por fotos), pero pocos saben que en Santa Rosalía, B.C.S. existe una Iglesia creada por franceses a finales del siglo XIX diseñada por Gustave Eiffel, la cual junto con otros edificios de estilo colonial dan un toque francés al lugar.

Iglesia Santa Barbara de Santa Rosalia, Municipio de Mulegé, B.C.S.-

En la península sudcaliforniana, en la costa del Mar de Cortés, allí, donde el desierto de cactus termina en el mar, se descubrió hace muchos años, allá por el 1865, rocas con mineral de cobre. El 7 de julio de ese año, una compañía minera francesa obtuvo el permiso de explotación con el compromiso de emplear mexicanos y de construir una ciudad, un puerto y las infraestructuras públicas, y fue así como nació Santa Rosalía, en Baja California Sur. La compañía se puso el nombre de El Boleo, o juego de bolos, ya que el cobre aparecía en una ganga de forma más o menos esférica.

Actualmente Santa Rosalía tiene aproximadamente con 20.000 habitantes. México es un país notoriamente católico, por lo tanto no extraña ver al menos una Iglesia en cada pueblo. Pero la Iglesia de Santa Rosalía es distinta, no solo en su diseño, sino en el prestigio de su afamado diseñador que la concibió, puesto que fue el mismo Gustave Eiffel (el ingeniero que diseñó la Torre Eiffel, el cual es la obra símbolo de Paris, Francia).

No se sabe muy bien porqué, pero los ingenieros de El Boleo decidieron comprar una iglesia diseñada por Eiffel, para que esté instalada en Bruselas (Bélgica), pero la cual fue desarmada y llevada a una Exposición Universal en la ciudad de Paris (Francia). La Iglesia Santa Bárbara fue transportada en barco, y luego rearmada en 1897 en la población de Santa Rosalía.

Los franceses la cuidaron hasta 1954, hasta que cerraron la mina y abandonaron la ciudad, después quedó en mano de la comunidad mexicana. Otros edificios de la época, como la Alcaldía y el Correo también tienen el estilo francés construidos en madera con una arquitectura colonial que recuerda a otras colonias francesas como en la isla de Guadalupe o Martinica, con sus galerías cubiertas por un pequeño tejado. También se puede destacar un museo, y también un hotel (Hotel Frances) los cuales tienen un toque romántico del estilo colonial francés de fines del siglo XIX. También se mantienen las antiguas casas de los directivos del a Compañía minera El Boleo, también de época, aunque ahora la compañía minera se llama “Minera Boleo”, la cual ya no tiene nada de francés, sino de capital canadiense.